• una vida
    sin fronteras
Disfrutar y sufrir, dos palabras antagónicas que conviven en un mundo:
el del deporte.
Anterior
Septiembre 2017
Siguiente
Lun
Mar
Mie
Jue
Vie
Sab
Dom
28
29
30
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
1
Galería
El blog de Emma Roca
15
Septiembre
2017

Llegar a Denver siempre es agradable porque sabes que estás en Colorado, uno de los 50 estados que más nos gusta con diferencia.

Antes de la carrera esta vez he tenido casi 4 semanas para preparar bien la adaptación a todos los niveles, pero viajar con la familia y aprovechar para también hacer vacaciones no siempre es fácil.

Aun así hemos podido estar con el Dave Mackey y el Travis Macy al Echo Lake y el Mt. Evans entre 3500 y 4500m, con el Shane Sigle a Durango y disfrutar del Colorado Trail, ir a Silverton y Ouray para volver a dormir en altura e incluso encontrarme un Lince que no me dejaba avanzar ... *

Hemos podido estar con la Danelle Ballengee en Moab (Utah) y sufrir el calor y un poco el miedo de perderme y quedarme sin agua por caminos en el desierto de los slick rocks, ... O ir a las montañas de La Sal para escuchar coyotes en la madrugada.

Pasar por Logan (Utah) y correr una media maratón de asfalto para quitar un poco la carbonilla y conocer de 1ª mano la gente de Altra, un encanto.

Ir a ver a Rebecca Rush en Ketchum (Idaho) y flipar de los perfectos y super corribles senderos (sobre todo muy ciclables) donde me costaba dejar de correr. También aprovechar para ver la película que acababa de presentar (Blood Road) sobre la búsqueda del avión de su padre derrumbado por la artillería terrestre vietnamita en el Ho Chi Min trail en bicicleta... ¡Espectacular!

Para finalmente llegar a Steamboat unos días antes y ya ir aflojando, descansando y mentalizarme para la carrera que me esperaba. Pero unas horas antes de llegar, con el cruce de 3 ciervos en la carretera en plena noche, no pudimos evitar chocar con uno de ellos, por suerte solo con su culo y nuestro frontal izquierdo, sin afectar el motor, ni cristales ni nosotros, pero si nos llevamos un buen susto y el coche quedó con un buen agujero.

Este 5º año que vengo a USA para combinar vacaciones en familia y carrera de ultrafondo no deja nunca de soprenderme y siempre me voy con muchas experiencias nuevas y más unida que nunca a los míos. Cuando estoy en plena carrera, saber que los tengo allí y que en algunos avituallamientos me los encontraré, me da una energía extra que me encanta.

Después de casi 30 días viajando por Colorado, Utah y Idaho el día de la carrera llega, los nervios no se olvidan de aparecer y todo parece que se vuelva completamente secundario.

Una ultra no se puede subestimar (ni un maratón), y hay que ir preparada tanto física como mentalmente, saber que vas a sufrir, controlar el material y la comida que llevarás, descansar lo que toca y sobre todo ir más motivada que nunca. En una carrera tan dura no se puede ir con pocas ganas porque a la mínima abandonas.

Recuerdo todos los puntos donde me han asistido en las carreras que he hecho previas en USA: Speedgoat el 2013, Leadville 2014, Western en 2015, Hardrock en 2016 y Run Rabbit este año. En muchos de los entrenos previos he vivido la vida salvaje cruzándose con algún oso, serpiente cascabel, lince o coyote. Único.

Este año, en los días previos, un gran incendio forestal a unos 30km había dejado un ambiente de humo y ceniza por toda la zona que se hacía difícil respirar bien. La organización había advertido que los asmáticos o gente con problemas respiratorios vigilaran, y que las marcas que se harían en esta edición no serían las mejores debido a la calidad del aire.

Aun así el día despertó perfecto, ni mucho calor ni mucho frío y con el aire bastante más claro que los días previos. Las "tortoises" salían a las 8 am y los "hares" a las 12am. Estos últimos eran los más rápidos, los que no podrían usar ni bastones ni “pacers” y donde estábamos unas 10 chicas para luchar por el podio.

La carrera empieza subiendo y el ritmo no puede ser alto porque por delante hay 170km y más de 5000m positivos a completar. Es una ultra con unos cambios de temperatura entre la noche y el día muy bestias, pasando de 37º a la salida, a -5º durante la noche. El recorrido va haciendo bucles por la zona de Steamboat Springs, un pueblo muy activo y auténtico de las Rocky Mountains de Colorado. Como siempre en estas carreras americanas de 100 millas el ambiente es auténtico, con gente que le apasiona hacer lo que hace, con corredores que viven cada milla que pisan, con toda la familia implicada en el gran día, con una tradición de generaciones haciendo la misma carrera sin manías ni complejos, sin idolatrar fantasmas ni ídolos efímeros, sencillamente corren por el placer de correr. Me encanta.

Desde un inicio Courtney Dauwalter marcó un ritmo inseguible manteniendo el primer lugar de principio a fin. Ya había ganado el año anterior y esta vez tampoco falló, pero estuvo a punto de abandonar debido a una caída en la última bajada, cuando ya solo quedaban 4-5 millas, por suerte pudo seguir bajando (con dolor de cabeza y viendo muy poco) y como tenía una gran ventaja respecto al resto de rivales no tuvo problemas para terminar en un excelente crono y 1a posición. Yo y las otras corredoras íbamos cambiando las 5 primeras posiciones de la clasificación durante toda la carrera, y no fue hasta las últimas 3h que se decidió el podio, pero la segunda plaza no fue hasta los últimos minutos después de más de 22h corriendo.

Siempre intento empezar a un ritmo que sé que puedo mantener tanto tiempo como haga falta. Trato de no acelerar demasiado (en subida tampoco puedo, pero en bajada procuro no arriesgarme ni darlo todo al principio, por miedo a sobrecargarme y luego claudicar el resto de la carrera). Mi ritmo, lento pero constante, hace que hacia el final de la carrera pueda incluso ir más rápido para terminar de vaciarme al llegar. Y así fue.

A excepción de dos tramos que por mala gestión no fui como esperaba (uno por no coger el frontal tuve que acelerar para llegar al siguiente control antes de que anocheciera - de Cow Creek a Olympian-, y otro por dejarme la mitad de la comida tuve que ir más lenta por falta de energía -de Fish Creek en Long Lake-), el resto de carrera fue muy bien, midiendo cada paso, cuidándome (suerte de los rice cakes que son comida normal para evitar dolores de estómago y subidas bruscas de insulina), cambiándome de ropa y zapatos en el momento justo (en Olympian cuando anochecía quedé en pelotas para limpiarme la suciedad de 3 caídas que había tenido previamente y ya aproveché para ponerme ropa larga y limpia para pasar la noche con la ayuda de toda mi familia de asistencia -la Mariona me sacaba calcetines, Irina me mojaba la cabeza y la espalda, Martín me daba la comida, David me arreglo la bolsa y la Mindy una amiga me cambiaba las Altra ... Estaba asistida como una reina -). Cambié de calzado una vez de un modelo más ligero y fino para los tramos iniciales y técnicos (Lone Peak) a uno con más almohada y cómodo para terminar el resto de la carrera (Olympus). Lástima que la assistencia en esta carrera se ve poco, yo la vi solo en 3 lugares (pero dos de ellos se repetían). El resto de puestos de asistencia (hay 15 en total) había una organización impecable, ¡unos voluntarios super agradables y una comida inmejorable! ¡Incluso en uno de los controles te hacían la hamburgesa al punto!

Los momentos duros, fueron al oscurecer, recuerdo la subida a Fish Creek por la carretera durmiéndome y pidiendo a la gente que sobre pasaba que me hicieran un grito si hacía alguna S más larga contra coches que bajaban. También lo pasé mal en la madrugada, de 4 a 5, que aparte del sueño, iba cansada, con ganas de comer normal y un poco decepcionada del tiempo más lento que estaba llevando. Pero en los malos momentos es cuando una debe seguir, no parar, buscar estrategias (me pongo música a veces, esta vez llevaba una lista de spotify seleccionada por mi hija mayor Irina, pero que cuando llevaba muchas canciones de Ariana Grande ya quería cambiar de registro, y algunas canciones de los Gossos me servían de terapia ... El dolor siempre está (¡no nos engañemos!), sobre todo cuando tienes heridas de las caídas, ampollas o uñas tocadas. La barriga no siempre está perfecta y puede ir acompañada de diarrea. Y las horas van pasando sin todavía ver el final, el día antes estabas durmiendo en una cama cómoda y confortable, bien comida y con ropa cómoda y ahora estabas en una situación completamente extrema.

Cuando se hace de día es el momento que la energía reaviva, yo estaba entre Summit Lake y Long Lake y el frío era considerable, con temperaturas rozando los 0 grados, yendo por caminos que en cualquier momento no era de extrañar cruzarte con algún unglado importante. Recuerdo que ya estaba un poco impaciente de llegar a Long Lake para poder comer bien de nuevo, con agua nueva y quitarme la ropa de invierno, cuando me encontré un cazador en sentido contrario. Le pedí si faltaba mucho para Long Lake y me dijo "no mucho" con cara de pocos amigos porque a esa hora de la madrugada seguro que no le gustaba el paso de corredores espantando sus presas.

La gestión de un ultra no es fácil y hay que encontrar un equilibrio entre cuerpo y mente. Muchas veces el cuerpo agotado y dolorido intenta ganar la batalla haciéndome ir más lenta o sencillamente abandonando, pero nuestra cabeza debe hacer el resto, debe mantener la calma, tiene que buscar motivaciones, debe saber gestionar todas las horas y evitar pensar en el sueño, el malestar o el dolor que cada segundo están presentes. Y si toda la situación le sumas la competición ... ¡No es fácil! Yo al ser muy competitiva siempre me sirve para sacar las fuerzas de donde piensas que no están y de darlo todo, vaciarme por completo y cuando cruzo la línea de meta muchas veces no puedo ni dar un paso más, me mareo e incluso vomito.

En esta Run Rabbit la 2ª y 3ª posición iba variando constantemente. Cuando Michel Yates abandonó fue un disparo de energía para ver asegurada la 3ª o 4ª plaza ya que era una de las favoritas (y tiene el récord de la prueba), cuando la que iba 2ª tuvo que parar a las 3 de la madrugada a comer en plena subida de una pista tediosa (de Dry Lake en Summit Lake) ya me veía con la 3ª plaza más segura, y todo ello iba dando alas a mi cuerpo ya tocado. Pero cuando la que iba segunda la pasé de tener a 15 min a Summit Lake, después a 9 min a Long Lake para finalmente a 3 min en el último control antes de la llegada (Mt. Werner) sabía que la 2ª plaza era posible, y aunque las piernas ya hacía rato que querían parar, alargaron el paso y bajaron como nunca los últimos km’s hasta meta (1200m negativos en poco más de 8 km ...), la 2ª en verme sobre pasarla ya no dijo nada, sabía que en bajada era muy difícil ganar tiempo y más cuando te han atrapado por detrás. Yo seguí vaciándome hasta el final procurando no caer y focalizada en entrar a meta entera. 3 minutos más tarde llegaba ella. Lo había conseguido y el cuerpo y la mente no habían fallado. Allí estaba la familia y los amigos que me habían ayudado durante la carrera. Irina lloraba a mi lado con la emoción de hacer 2a. Sin ellos me faltaría un gran pilar, les debo mucho.

El viaje a las Américas este año ha sido completo, con muchas vivencias viajando todos juntos y con la culminación de una gran carrera, que me ha llevado más de 22h luchando contra los factores más duros de una ultra, pero que como todo, aprendes, te curtes y sobre todo te llena. Si no, porque gastaríamos tanto de nosotros para hacer tal estrepitosa tontería? a mí me encanta correr, no me gusta sufrir, pero lo gestiono y sé que al final saco mucha más satisfacción que no arrepentimiento. Y también me gusta estar delante, porque esconderlo? de esta manera sigue viva la chispa de la competición y pese a tener  44 años, 3 hijos y muchos proyectos reales, quiero seguir poniéndome calzado de correr y sigo poniéndome nerviosa el día previo a una gran hazaña. Carpe diem.

Fotos: Jan Depuy
Sponsors: Altra running shoes, Ultimate Direction, ArchMax, Polar, Natursoy, Veritas, Cebe, Marmot, Silva.

* Historia del Lince:

En uno de mis entrenamientos en ayunas a las 6am esta vez encima de Silverton, en un trozo de recorrido de la Hardrock ... ¡Un lince me hizo parar mucho rato sin querer marchar! Hay entre 150 y 250 en todo Colorado y tuve la suerte de encontrarme uno que en vez de huir se quedó vigilándome detrás unos arbustos.

Cuando vi que saltaba detrás de un árbol caído y no se movía, solo me vigilaba, ¡no sabía qué hacer! ¡Estaba acojonada! (Hacía un metro de alto aprox y grande como un gran danes!). No tenía cobertura en el móvil para preguntar qué hacer o mirar por google "ataque de lince en persona?" ...

Cogí una piedra y un palo puntiagudo y llamándole le dije q se fuera ... Yo pensaba q seguía donde estaba (detrás de un árbol caído), pero al seguir avanzando por el sendero de golpe me lo encontré a 2m mirándome fijamente detrás de unas plantas junto al camino! ¡Hice un grito de “fuera! go!… mierda! “ y empecé a correr para atrás como pude. Cuando estaba a una distancia prudencial empecé a correr de espaldas a él, hacia abajo, por donde había venido.

En unos minutos me encontré con una chica que subía (Carmen de Texas) y le pedí si tenía un cuchillo ... Y me enseñó un mini-Opinel .... Le dije que un lince no me dejaba pasar en una parte del camino un poco más arriba y dijo que no sufriera que ella venía conmigo. Fuimos las dos de nuevo hacia el lago que estaba a una hora por encima de nosotros, ella con los bastones y yo detrás de ella (estaba cagada) con el Opinel ...

Al llegar al lugar del encuentro, ¡el lince seguía allí! Le llamamos y después de esperar y esperar finalmente se fue, poco a poco hacia la montaña. Carmen me dejó el Opinel para seguir mi entreno hacia la cima y de vuelta le devolví cruzándome con más de 100 personas (este camino es muy concurrido en verano, pero no a las 6 de la mañana). Para flipar ... Al volver del entrenamiento hablé con el guarda del camping y me dijo que era la primera vez que le contaban algo parecido. Una vez con cobertura hice un informe para los guardas del parque Natural y su respuesta fue:

"Thank you for sending in the report and the map. I watched the video and can confirm that what you did see was a lynx. That was a very unique experience (and you were never really in harms way). Thanks for sending it and consider yourself quite fortunate to have had this experience!
Best,
Eric”
Eric Odell
Species Conservation Program Manager
Terrestrial Section

Pude filmar un poco como el lince marchaba finalmente, hasta entonces no me atrevía a hacer nada …: https://youtu.be/FPe7F7e9om4

¿Porque la Comrades?
    Cuando me inscribí en la mítica Comrades, la mayor ultra de asfalto del mundo con 20.000 inscritos y más de 96 años de historia, es porqué la quería vivir una vez en la vida. Sabía que para los sudafricanos es la carrera de las carreras, la que mucha gente la quiere hacer antes de dejar de caminar o correr, es el evento nacional por excelencia. Hay un canal público de TV que emite desde las 5:00 hasta las 18:00 non stop. No tiene rival, es la Comrades, la GRANDE.

¿Una ultra de asfalto como se come?
    Haviendo hecho parte de las ultras de montaña más duras de hoy día, creía que ésta no diferiría mucho. Qué equivocada estaba! El entrenador LEO A. me cambió bastante el entreno poniéndome mucho más asfalto, tratando de hacer 3-4 medias maratones antes de la GRANDE, y buscando el paso rápido, eficiente y largo. El nuevo calzado de correr ALTRA (con drop 0 y de horma ancha delanet que permite los dedos apoyarse bien) que desde septiembre pasado tengo en los pies, han hecho un cambio notable en mi manera de correr, y por positivo, cambiando el ángulo, la pisada y la eficiencia de correr.
    Miré de trabajar ritmos de carrera mucho más altos de los que había hecho nunca, y “comer” km’s de asfalto en Cerdanya como nunca hubiera pensado. Pero el reloj de marcha atrás hasta el 4 de junio no se detenía y veía que todo estaba costando más de lo previsto! También porqué mi vida no es un mono tema, mi mochila diaria lleva mucho añadido.
    La primera media de asfalto que hice (Montornès del Vallès) casi me morí! acabé reventada y con  dolor por todas partes! sobre todo isquios, glúteos y espalda. Al entrar en meta con 1h29min lo primero que se me pasó por la cabeza fue: si esto es 1/4 parte de la GRAN ya me puedo preparar!
    Quizás al final no he hecho el suficiente asfalto para adaptar mi cuerpo y mi pisada a esta superfície y por una corredora de montaña con 43 años se ha hecho cuesta arriba llegar con el volumen y la calidad suficiente para la GRAN.

¿Vivencia única?
    Sin duda ha sido una experiencia para recordar, para nunca más subestimar una carrera de asfalto que pasa de los 42km y para entender porque es la GRANDE. Antes de la salida más de 18.000 personas de todas las edades, colores y razas estaban a punto de empezar el reto. La gran mayoría eran de Sudáfrica y una pequeña parte de fuera. Tuve la suerte de poder salir delante, de ver como lloraba el organizador al oír el himno de su país, de sentir los nervios de los primeros y de vivir como de rápido se sale.
    Durante todo el trayecto te encuentras a gente animando, a grupos con sus paradas y carpas montadas, como en la Diagonale des Fous, preparando su barbacoa, copas o fiesta particular. Pero sobre todo vives como a cada 2km hay un avituallamiento líquido (agua e isotónicos), y en algunos sólido (fruta y barritas) con cientos de personas ayudando para dar agua, limpiar, animar, ... y esto durante 88km por tanto casi 44 veces! Además en cualquier momento del recorrido puedes recibir asistencia de quien sea, por lo tanto hay gente siempre a cada lado de la carretera, impresionante.
    Al dorsal está escrito tu nombre y lo oyes por todas partes, con muchos acentos diferentes y llenos de energía. Si eres extranjera es de color azul y muchos te dicen "welcome!".

¿Es tan dura como dicen?
    No es dura, es durísima! y sobre todo para una “trail runner” que viene de la montaña. Este año al ser de subida (cada año cambia de sentido) pensaba que me beneficiaba, pero sólo veía que subía mucho más de lo que bajaba y mi ritmo no era precisamente rápido ... Fueron 88km con 1650m positivos para “puro asfalto”. El problema principal que tuve fue este movimiento continuado y mecánicamente igual sobre una superficie durísima. Por montaña subes, bajas, saltas, caminas, corres, haces todo tipo de movimientos y trabajas muchos grupos musculares diferentes, y eso se nota cuando no lo tienes.

¿Problemas esperados?
    Sabía que me tenía que cuidar desde el primer km, que no podía empezar rápido, sobretodo los primeros 30km que dicen que son los más duros (yo casi todo lo encontré duro, sobretodo los Polly Shortts a falta de 10km). También sabía que tenía que cuidar mucho la hidratación y la nutrición, e ir refrescándome cabeza, brazos y piernas cuando 3h después de empezar apretara la calor (fue uno de los años especialmente calorosos). El comienzo de la carrera a las 5:30 también tenía sus dificultades, como por ejemplo tenerte que levantar a las 2:30 (esto implicaba cena a las 18h y acostarse como muy tarde a las 20h, .. y quien cierra los ojos a esa hora?), comer sin hambre, no poder vaciar vejiga e intestinos a las horas de siempre, descansar poco y tener que activarte muy pronto.
    Para ser asfalto desconocía la respuesta después de 42km pero tenía la esperanza de que la experiencia previa con las ultras de montaña me serviría de cara a afrontar esta GRANDE. Pero subestimé demasiado los 88km … A partir del km30, debido al calor y la dureza del asfalto, los dedos gordos de los pies comenzaron a hacer una gran ampolla por la parte de abajo, iba notando un ardor y dolor que iban a más. Sabía que eran los calcetines que los tenía que cambiar, pero no tenía a nadie cercano a mí hasta el ecuador de la carrera. Pregunté 3 veces a la gente del público si tenía calcetines de sobra pero la respuesta fue negativa. Cuando finalmente encontré mi gente y pude cambiar de calcetines las ampollas con sangre ya estaban allí. Llena de vaselina y de ánimos me volví a poner en ruta con un correr diferente, forzado por el dolor y ya dudando de si acabaría. A cada km las pulsaciones bajaban y el ritmo también, no podía ir más rápido, biomecàmicament iba muy limitada y encima muscularmente empezaba a notar calambres en gemelos y cuadriceps. Dentro del dolor constante encontré un ritmo de "crucero" que sabía que me podía permitir llegar, siempre y cuando las ampollas no reventaran o la musculatura dejara de responder. Fui perdiendo la esperanza de quedar entre las 15 primeras como iba y de marcar un registro por debajo de las 7h30min (quería hacer 7h desde un inicio), ya sólo tenia como prioridad terminar. Lo que si me había aportado el correr tantos años en las ultras había sido el saber gestionar dolor, mente y quilómetros. La fuerza mental que se saca en momentos duros, y este era uno, sólo la tienes de la experiencia adquirida.
    También quiero decir que los últimos 10km, cuando me adelantaron 3 chicas de mi categoría y me veía imposibilitada de poder correr más rápido, maldecía la manera como había gestionado la carrera y me culpaba de no haberlo hecho mejor, pero eran pensamientos que no podían brotar en ese momento y los miraba de anular, porque si no la energía positiva no fluía y no acabaría, ...

La anécdota:
    A falta de 20km, un corredor local, que sólo sabía de él el nombre escrito en el dorsal, Simo, decidió acompañarme hasta el final. No sé si por pena o por necesidad de encontrar a alguien de un ritmo similar que facilitara su llegada (porque yo no iba precisamente rápido, pero era muy constante). Él cogió las rentas, los avituallamientos me pedía que quería y me cogía para mí y para él e incluso en algún momento con su agua me mojaba las piernas! yo no le decía nada ni le hacía ninguna seña, pero veía mis necesidades. A falta de 8km era yo la que lo asistía y así nos combinamos! Dos veces se me cayó el bidón y tuve que parar a recogerlo, y  también hizo que él parara, entonces me decía "go Emma, ​​I need you". Brutal!  Al llegar a meta de la mano entrábamos emocionados por haberlo conseguido. Des de aquí un fuerte abrazo y un agradecimiento, ngiyabonga Simo!

¿Como quedas post carrera?
    Sólo llegar a parte de no parar de llorar, me dolía todo, los dedos de los pies hervían de dolor y las piernas s'enrampavem. Tenía los pequeños de casa que esperaban con la familia del Martin Dreyer que nos había acogido y asistido estos días. Todo era emoción a flor de piel, muy contenta de haber terminado pero triste con el tiempo final respecto del esperado, sobre todo cuando el corazón acabó yendo a una media más baja de lo previsto y en las últimas dos horas no pasó de 120 p/min. Esperando el coche para volver a casa me empezaron a venir temblores y calambres y tuve que entrar en la enfermería (me vinieron a buscar), me controlaron los iones en sangre, la presión y me pusieron suero para recuperarme suficiente y poder marchar con mi propio pie. Cuando la doctora sacó los calcetines de los pies me hizo una cara como diciendo ... como has podido terminar? El temblor después de más de una hora paró, toda yo ya estaba mejor y cuando hice el primer pipi me dejaron marchar.
    En dos días las llagas ya estaban mucho mejor, yo ya bajaba bien las escaleras, el dolor general ya no estaba y dormía plácidamente. Sólo tenía pipi más a menudo de lo normal y en las noches me había de levantar en contra de mi voluntad. Una buena nutrición y suplementación  previos a la carrera, durante y post ejercicio son claves para una rápida recuperación y el descanso en todo momento es más que necesario, sobretodo los días previos!


Post data:
    Tuve la suerte el día después de la carrera poder pasar 3 días en el “big bush”, en la sabana auténtica y poder ver 3 de los BIG FIVE a menos de 10m del coche: elefante, búfalo y rinoceronte. También vimos jirafas, muchas especies de gacelas como los Kudus o las Impalas, cebras, aves de mil colores y árboles espectaculares.
    Poder obserbar la sabana en su grandeza, sin filtros y sin gente no tiene precio. Con los pequeños teníamos que ir siempre juntos, no se podían separar por si un león o guepardo espectante los quería de comida. Aprendimos como por la noche con el color de los ojos que se reflejaban delante una luz sabíamos si venía de un felino (amarillo), un cocodrilo (rojo) u otros; como no podíamos dejar nada de comida a la vista porque los monos no tenían compasión; como las madrigueras de las hienas estaban junto al camino esperando la noche; como las montañas de termitas servían de mirador para los depredadores; o como los elefantes se rascaban en árboles duros como piedras y en otros los tiraban como si nada para comer lo que había en las raíces obstaculizando continuamente los caminos secundarios. El sonido de la sabana era espectacular, sobre todo a primera hora de la mañana y última de la noche. La energía de esos días me recuperó casi por completo!

Datos complementarios:
88,1km
1650m +
7h45min

4360 Kcal

5:17min/km

Protagonistas:
#altrashoes #archmaxbelt #cebe #ultimatedirection
#alimmenta #mannatech #ettix #natursoy #veritas

Patrocinadores:
ALTRA shoes
Ultimate
World Of People to Inspire
Gratacool
SUMMIT Sport Data Lab
Colaboradores:
Veritas
Natursoy
Arch Max
POLAR
Marmot
Cebe
Miquel Salinas
Enric Violan Podologia
Alimmenta
Dezuu
programador php freelance Barcelona
© 2017 Emma Roca Official Website. All rights reserved.